martes 29 de julio de 2008

¡Quiero ser sueco!

Suecia, ese país de gente más inteligente que el hambre, ese país que está a la vanguardia en todo lo uno se pueda imaginar, que tiene el Ikea, la Ericsson, al Ibrahimovic, al futbolista metrosexual que salía en calzoncillos, a la Ingrid y al Ingmar Bergman.



El Calzoncillos y la Ingrid.


NOTA: Esta imagen es un añadido final exigido a cogotazos sugerido amablemente por un amigo:

Suecia, qué gran país.


Ese gran país que pasa olímpicamente de salir del rincón de la historia porque les trae al pairo el resto del mundo, esos suecos a los que no les hace falta hacerse el sueco porque ya lo son, así de grandes los tienen, que, de celebrar una fiesta, al azar, celebran el cumpleaños de Satanás, ahí, con dos cojones de sueco, sí señor.

Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz,...


Sólo en ese gran país pueden ocurrir cosas como ésta que nos tropezamos esta mañana...


"Los espectadores obligan a quitarse el bigote a un presentador de informativos
El periodista se había dejado bigote durante las vacaciones: "mi mujer me decía que estaba más guapo"


Sí, con sus dos webos, apareció el presentador con bigote en un avance de cinco minutos y todos esos suecos y suecas, entre vivas a Satán y orgías sexuales varias, llamaron a la cadena para que le quitaran el bigote al presentador y ¡tain!, adiós bigote...

Antes.


Después.


Esas cosas por aquí no pasan, no tenemos ese nivel, esa cultura. Empezando porque si un señor dice que lleva bigote porque su mujer se lo dijo, eso va a misa, y millones de señores en sus casas entenderán de inmediato que eso son palabras mayores: "sí, bueno, le queda como el culo, pero si lo dijo su mujer...". Y terminando porque jamás nos pondríamos de acuerdo para semejante cosa (puff, ni por molestarnos en coger el teléfono).

Pues bien, mierda, quiero ser sueco la ostia. Hagámonos suecos, liémonos la manta a la cabeza y, la próxima vez que salga el Iñaki y o el Matías, llamemos, todos a una, exigiendo que se rapen y vistan con mallas apretadas que les marquen los pezones. Hagámoslo, joder, que estoy harto de esta medianía intelectual.

Cómo se nota la cultura, son otro mundo.

3 Cruzan los dedos...:

Sun-T dijo...

si fueramos suecos, alguien de la audiencia habria obligado a ponerle a Losantos un bozal? Gran duda existencial

wallace dijo...

Yo quiero ser sueco, xq las suecas no llevaran bigote en los labios verticales(ya sabes, entre tanto rito satanico y orgia, es mas higienico. Y mi madre ya lo decia, hay q ser limpicó)

Mapoto dijo...

Un bozal no sé, pero unas medias de rejillas y un traje de cuero negro ceñido a su cuerpecillo... Sería grandioso verlo vestido de tal guisa y en posición para recibir unos azotes (en plan Max Mosley) mientras grita: "¡Gojos, que sois unos gojos!".

Está claro, los suecos y suecas de orgías y vítores a Satán lo que quieras, pero ni se te ocurra no ir limpio... qué cultura, joder.

Saludos.