Carta de presentación enviada por Rodolfo Togra Fías y Sabino Ticias Frescas para presentarese como colaboradores fenomeniles de este blog hippie tal cual habíamos pactado:
“Ambos nacimos el mismo día, prácticamente a la misma hora y en el mismo hospital. Como en tantas otras ocasiones, los médicos irresponsables del lugar (del que no hablaremos para no molestar a nadie) confundieron nuestras cunas y nos intercambiaron. Por suerte, nuestros padres se dieron cuenta antes de que fuera tarde y, como no había modo posible de saber quién era quién, nos intercambiábamos cada mes. Un mes con cada pareja de padres. Eso, lejos de suponer una molestia, hizo que naciera entre nosotros un vínculo que va más allá de la simple amistad o del que puedan tener dos hermanos al uso. Somos uña y carne, político y corrupción.
Aún tras nuestros primeros años, de pillerías continuas, nadie era capaz de identificarnos como hijos de cada una de nuestra pareja de padres, lo que hizo sospechar a nuestros padres, es decir, a los maridos de nuestras madres. Era evidente, nuestro parecido era demasiado grande como para ser de padres distintos, pero ninguna de nuestras madres había tenido dos hijos ni ninguna había dejado de tener uno. La explicación era sencilla, el butanero, que además era escritor y tenía loquitas a las de todo el bloque…
Desde bien jóvenes tuvimos claro cómo y qué queríamos hacer de mayores…
Sí, esto también, pero nos referimos a otra cosa. Pronto nació nuestra afición por la escritura…
…y la fotografía:
Desde entonces, no hemos hecho otra cosa en nuestras vidas, sólo sacar fotos y escribir veloz y verazmente las últimas noticias. Todo ello con la elegancia y el buen hacer que da haber estudiado en la Live’s University of Güisconsin, con sede en La Isleta. Todo un aval a la hora de presentar currículos.
Poco más hay que contar; las fiestas han sido innumerables, las borracheras casi constantes, las resacas cada vez más intensas. Eso sí, jamás hemos faltado a nuestro trabajo, salvo en carnavales que nos puede el fenomenilismo que llevamos dentro…
Como anécdota, contar que fue en una de nuestras salidas por los carnavales de Canarias que nos hicimos amigos del Rayco, que años más tarde conseguiría ser el primer canario campeón de la Fórmula 1:
Esto es todo por nuestra parte, esperamos que les haya gustado y que se apiaden de nosotros por todo este tiempo perdido y nos inviten a un buen vasito de vino tinto. ¡Viva el vino!

































0 Cruzan los dedos...:
Publicar un comentario en la entrada