jueves 21 de febrero de 2008

¡Pon a parir a tu vecino!

Con lo poco que llevo en el mundo blogueril, he notado que hay demasiado buen rollo internetial. Opiniones encontradas pero hay armonía, no se tiran los trastos unos a otros, hay paz. En tales circunstancias, seguramente seré el único que se pregunte: ¿cómo es posible? ¿Aquí nadie se pone a parir?

Después de una profunda reflexión (los diez segundos que tardó en abrirse el Word) llegué a la conclusión de que no hay mal rollo porque, aunque en el mundo blogueril se pueda uno encontrar todo tipo de opiniones, todos nos sentimos cómplices, todos somos frikis y el mundo real (sí, amiguitos, el mundo real también existe) no nos ve con buenos ojos. Quizá sea por eso… En cualquier caso, hay algo que mantiene el buen rollo. Ahora bien, ¿es bueno ese buen rollo o es el principio del fin?

Después de una nueva, profunda y extenuante reflexión (el minuto que tardé en acceder al blog tras comprobar que esto tenía una pinta fenomenil que no la aguantaba) lo tuve claro. El buen rollo no es malo, lo malo es el “buenrollismo”. ¡Tain!, pensarán algunos, de qué mierda estará hablando, se preguntarán otros… En esos instantes tampoco yo lo comprendí.

Fue en esas que me enteré de que acababa de recibir un premio: Arte y pico y tal (lo de “…y tal” lo agrego yo, le da un punto hippie irresistible). Un premio que no merezco pero que recibo porque el hippie malparecido de Tooenchumbao no conoce a nadie más (¡Friki!). Al parecer, la cosa consiste en recibirlo gustosamente con un post en el que vincule al que me lo dio, al que lo creó y a los incautos que considere justo colgarles el marrón. Qué guay, mola mazo, me gustaría añadir (¿?)…

Pues bien, paso. He aquí un ejemplo de “buenrollismo”, he aquí el momento en el que empiezo comprender todo lo anterior. Lo malo es el “buenrrollismo”, no el buen rollo. Pero, ¿todo este “buenrollismo” es grave doctor? Grave y mucho pequeño saltamontes. De hecho, o hacemos algo o el mundo blogueril tal como lo conocemos se irá irremediablemente al carajo… ¡Tain! ¿Qué hacer? ¿Cómo acabar con el “buenrollismo” sin acabar con el buen rollo? No “sus preocupéis”, para eso está este blog hippie…

1ª Edición de los premios: ¡Pon a parir a tu vecino!


Ponte en la piel de Jiménez Losantos y pon a parir a tus blogs amigos. ¡Gojo! ¡Maguicomplejín!... un sinfín de posibilidades a tu alcance por el bien de la blogosfera.


Reglas:

1) Debes elegir a los blogs que consideres sean merecedores de este premio por su… qué más da, total, los vas a poner a parir.

2) Antes de despotricar tienes que meterte en la piel de Jiménez Losantos, dejarte poseer por su espíritu y soltar lo que se te pase por esa cabecita, siempre con su elegante manera de expresarse.

3) Cada premio otorgado debe tener el nombre y el enlace del blog para que todos lo visiten, y puedan ponerlo a parir a su vez, y para que el puesto a parir se reconozca y obtenga un enlace por la cara.

4) Como padrino de los premios, premiado y premiador deberán exhibir una foto de Jiménez Losantos (de libre elección) como mejor les parezca.

5)
Cada premiado es libre de hacer lo que le salga de la parte anatómica de su cuerpo que en ese momento considere, como si quiere exhibir el premio y poner a parir a otros blogs o sólo pone a parir al que le puso a parir o como si se hace el sueco…

6) ¡Importante! Premiado y premiador entenderán que todo es una broma y se invitarán a un leche y leche o a una cerveza una vez entregado el premio.

7) Todo sea por el bien del mundo blogueril.


Reglas en inglés (por ser internacionalista):

1) Yes.

2) No.

3) If.

4) Is.

5) Puff.

6) Beckham.

7) All.


En breve, mis primeros puestos a parir.

2 Cruzan los dedos...:

Punk Crathio dijo...

Empezaré yo... Este blog es una MIERDA... Gracias.

Mapoto dijo...

Jojojojojo... Gracias por participar, ahora sólo tienes que invitarme a un cortado.

Saludos.